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(1854 - 1935 / 1861 - 1944) Hijos Patrick - Liverpool, Inglatera 1884 / prov. Cordoba, AR 1947 - + Cesàrea H. Ledesma James - Liverpool, Inglatera 1886 - + Dora Vilches - AR Maria Lilly - San Luis, AR 1897 / Montevideo, UY 1979 - + Carlos F. O`Neill 1924 Christopher - San Luis, AR 1902 / 1945 - + Marcela Siarrusta AR Andrew - San Luis, AR 1905 - + Esther Lucero AR Thomas
Thomas & Mary Ward (nee Draper) Thomas Ward y Mary Therese Draper eran los padres de María Lilly (mi madre) y oriundos de la lejana Dublín en Irlanda. Ambos eran pequeños de estatura y habían venido a Argentina donde mi abuelo Thomas era ingeniero de los ferrocarriles en la localidad de Villa Mercedes de San Luis (Provincia de San Luis). Su venida estuvo llena de historias, muy al estilo irlandés. De Thomas sé poco y nada, solamente que nació en Dublín el 16 de diciembre de 1854 y falleció en Villa Mercedes de San Luis el 8 de marzo de 1935. Está sepultado junto a Mary en el cementerio de dicha ciudad. Estos dos pioneros irlandeses dejaron Dublín para trasladarse a Liverpool, como lo hacían gran cantidad de irlandeses en esa época de complicaciones en “mi muy querida Tierra Verde llena de tréboles” (sic). Tanto James (tío Santiago) como Patrick ( tío Patricio) nacieron allí aproximadamente por el año 1894. Yo solamente conocí a Mary pues Thomas ya había muerto antes de yo nacer. La venida de Thomas y Mary a Sudamérica es una larga secuencia de historias. Aparentemente un día mi abuela Mary salió de compras con una amiga y los hijos de ambas. En cierto momento en la calle se les acercó una gitana, la que les ofreció leerles la buena ventura. Ambas, muy irlandesas, comenzaron a caminar cada vez más rápido, cosa que también hizo la gitana y al ellas negarse les dijo que tenía interés en especial en la más bajita (Mary), a lo que mi abuela apresuró aún más el paso. Entonces la gitana comenzó a decirle: “ A la más bajita le esperan días difíciles, cuando llegues a tu casa no encontrarás a tu marido, él se habrá ido muy lejos, más allá de los mares. No sabrás de él por mucho tiempo. Tu vivirás entre salvajes en tierras muy lejanas y pasarás muchas penurias.” A todo esto Mary se volvió muy nerviosa y decidió volver a su casa, solo para encontrar una carta de Thomas en la que le explicaba que había conseguido un empleo en Sudamérica y que debía embarcarse en un barco que zarpaba en una hora y por consiguiente no la podía esperar, no le daba el tiempo para despedirse. Le dejó la plata que tenía en ese momento y le prometía ponerse en contacto con ella lo antes posible. Sudamérica, barcos a vela, etc., es de imaginar que ese contacto tardó casi un año. Durante ese tiempo Mary se colocó como cocinera con una familia muy rica y así se ganó el sustento de ella y de sus hijos. Thomas le envió plata y los pasajes para venir en la primer oportunidad que tuvo desde Sudamérica y allí comenzó la gran aventura. El viaje en aquella época duraba hasta dos meses, pues estaban a la merced de las corrientes y los vientos. Thomas en principio llegó a Uruguay donde estuvo seis meses. Luego consiguió un nuevo contrato con los ferrocarriles y se traslada a Argentina, allí fue destinado a Córdoba, donde había una gran cantidad de ingleses e irlandeses todos trabajando en lo mismo. Se agrupaban en un villorrio al que llamaban el Pueblo de los Ingleses. En ese entonces transcurría el año 1895. Abuela Mary, James y Patrick dejaron Liverpool más o menos por el año 1896 y llegaron a Buenos Aires, Argentina, en plena epidemia de fiebre amarilla, motivo este por el cual el barco no hizo contacto con tierra y emprendió el regreso. En aquel entonces cuando los barcos arribaban y se encontraban con una bandera amarilla en la entrada del puerto evitaban entrar al mismo y zarpaban de regreso al puerto de origen. Como Mary y sus hijos solamente tenían pasajes de ida y no ida y vuelta, el capitán les informó que los desembarcaría en el primer puerto que tocasen en el viaje de regreso. Así ocurrió cuando tocaron la actual “Isla de Flores”, frente a nuestras queridas costas uruguayas. Dicha isla en esa época funcionaba como cárcel y en ella se recluían a piratas, asesinos, ladrones, etc., (los grandes aventureros de los mares).1 Al ser desembarcados allí el Principal de dicho establecimiento le dio a Mary una gran pieza en la que debió vivir casi encerrada durante seis meses hasta que otro barco los recogió y llevó a la Argentina. Abuela cuenta que las ratas eran inmensas y tenía que velar el sueño de sus hijos todas las noches pues tenía miedo que ellas los atacasen y las peleas a sable era cosa de todos los días. Todos comían de un gran tanque donde se cocinaba un especie de guiso en el que una vez cocido metían el brazo hasta el codo con un tarro, revolvían y luego lo sacaban lleno. Dice abuela que fue poco el tiempo que pudo conservar a James y a Patrick encerrados en la pieza, al poco tiempo comenzaron a salir. Dice que ellos le decían que no tuviese miedo. Ya casi al final, un día, sintió un gran lío y se animó a abrir la puerta y vio como uno de estos “presidiarios” tenía a Patrick agarrado de una mano y en la otra sostenía una gran daga y les hablaba a los demás como diciendo que estos niños estaban bajo su protección. Dice la abuela que a partir de allí se sintió mucho más tranquila. Al llegar a Buenos Aires mi abuelo, quien había hecho los arreglos necesarios para que el próximo viaje los trajera a la Argentina, los estaba esperando a su llegada. Ya habían transcurrido dos años desde la partida de Thomas de Liverpool. Éste había contraído, en el viaje de Córdoba a Buenos Aires, una gripe que desembocó en una neumonía aguda. En el viaje de regreso a Córdoba, que tardaba en aquella época más de día y medio en tren, mi abuelo se agravó al punto que casi muere, llegando en estado total de inconciencia . Mary que no hablaba castellano y además estaba aterrada con tantas peripecias creyó morir. Una vez llegados al Pueblo de los Ingleses los de allí la llevaron a la casa que había alquilado mi abuelo para la familia. Era una casa de techo y paredes de chapas de cinc. Estaba apoyada, por la parte posterior, a una gran roca la que hacía de pared de fondo y a su vez protegía la casa de las inclemencias del tiempo. Una vez instalados en ella los vecinos vinieron a presentar sus respetos y a avisarle a Mary que la casa estaba embrujada (haunted) pues allí de noche pasaban cosas raras y se oían ruidos extraños! Tal cual, esa noche a eso de las 23 horas comenzó un ruido infernal en el techo y por consiguiente el terror se apoderó de todos. A la mañana siguiente los vecinos vinieron a preguntar y al informarles lo sucedido ofrecieron acompañarles por turnos durante las noches mientras Thomas siguiera enfermo. Y así fue que en una de esas noches vino un viejito Mr. X ( ya no recuerdo el nombre) y como hacía mucho frío mi abuela Mary le ofreció un pequeño trago (a little tot), éste muy contento aceptó... y tomó más de uno... y ahí nomás se desencadenó el “gran baile”. Mr. X les pregunta a James y a Patrick si habían ya rezado el rosario (children have you prayed your rosary today?), acto seguido todos comenzaron a rezar el rosario y al rato todo volvió a la calma. Como siempre esto ocurría solamente una vez por noche Mr. X decidió entonces volver a su casa. Al día siguiente Mary vuelve a sentir el ruido pero esta vez era a pleno mediodía, asustada sale rápidamente y mira sobre el techo... y qué era: eran dos gatos grandes, grandes que venían a pelearse y se mordían y se golpeaban y arañaban sobre el techo y eso era el famoso ruido. Mary entra ya un poco más tranquila y en eso golpean la puerta. Al abrir la puerta se encuentra a la esposa de Mr. X quien con cara de muy asustada le pregunta a Mary: “Mrs. Ward qué le pasó a mi marido anoche?” a lo que abuela contesta: “Nada que yo sepa” pero al levantar la vista ve venir a Mr. X todo lleno de vendas en la cabeza, brazos y manos. Abuela al verlo así, le preguntó que le había pasado. Él muy afligido le respondió: “Sabe Mrs. Ward el diablo ese que estaba en su techo anoche, al salir me persiguió y me persiguió hasta que me tuvo frente a un charco de barro, entonces allí, usando su cola en forma de látigo, me enredó ambas piernas y me estrelló de cabeza en el barro!” ( You know Mrs. Ward, that devil that was on top of your ceiling last night, when he saw me leaving he chased me and he chased me until he had me in front of a pool of mud, then he whipped me two legs and down head first I went!). ¡Pobre Mr. X con tantos “tots” la borrachera le hizo ver fantasmas, corrió aterrorizado y al aflojársele las piernas terminó cayéndose en un charco de barro! Los Ward como buenos irlandeses estaban llenos de chistes y arranques de carácter. 1 En 1896 se inaugura el Instituto de Higiene Experimental Universitario y Nacional en Uruguay y poco antes se había montado un pequeño laboratorio en el lazareto de la Isla de Flores para el estudio del agente causal de la tan temida enfermedad en individuos que allí guardaban cuarentena por casos de fiebre amarilla. | ||||||||||||||||||||||
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